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Provoca una mayor disminución auditiva, fiebre, decaimiento, molestias y dolor. En invierno, aparece junto a los resfríos y gripes.
La inflamación del oído es muy común entre los chicos y aquellos que no han experimentado una otitis es una rara excepción, ya que dos de cada tres niños han padecido alguna forma de otitis antes de los dos años. Esto, en la mayoría de los casos provoca una mayor disminución auditiva, fiebre, decaimiento, molestias y dolor. Esta dolencia aparece en verano por causa del agua y en invierno, por los resfríos y gripes. Es la segunda causa de visita al médico y, aunque tiene cura, suele repetirse una y otra vez.
TIPOS DE OTITIS
La externa surge mayormente durante el verano y queda restringida al oído externo. La principal causa es la entrada de agua al oído. Las agresiones (uso de hisopos, por ejemplo) también influyen. Produce dolor de oído, picazón y molestias al tacto. El oído se va inflamando y puede segregar líquidos e incluso pus. El otro tipo de otitis es media aguda, es más común en invierno y se trata de una inflamación persistente de la mucosa que recubre el oído medio y, como este está relacionado con la nariz, es muy sensible a las infecciones de las vías respiratorias superiores, catarros y gripes. Requiere una atención médica adecuada para curar sus secuelas. También hay que saber que los tipos de otitis externa y media aguda, pueden se recurrentes si se repiten una o dos veces al menos; o crónicas, si transcurren después de unos meses. PREVENCIÓN
Para prevenir cualquiera de estos trastornos, desde el Ministerio de Salud de Santa Cruz, a través de la Dirección Provincial de Comunicación Estratégica, se brindan una serie de consejos generales, que al ser puestos en práctica pueden proteger nuestra salud de Esta patología: •No use hisopos que puedan lastimar el conducto del oído del niño. •Cuando vaya a la pileta, río o mar, no recurra a los tapones porque no es confiable. El agua entra igual. •Si el problema es reiterado y hay infección, se debe tratar que el niño no moje sus oídos. •Evite darle la mamadera acostado. Incorpore al bebé un poco, ya que la forma de posición horizontal del conducto entre el oído medio y la parte posterior de la nariz, facilita las obstrucciones. •Para descartar problemas alérgicos, consulte a un especialista. •Tener el tratamiento de vacunas completo, es lo más aconsejable para prevenir catarros y resfríos fuertes. •No auto- medique y consulte siempre a un médico, porque existen complicaciones y consecuencias que van desde la sordera y mala adquisición del lenguaje, hasta problemas más graves. |